Julio Mompó, el arte de la sastrería bespoke

 

Julio Mompo es el encargado del taller de la firma londinense Thom Sweeney. Valenciano de nacimiento, se mudó a Londres a los 23 años para estudiar en la London College of Fashion. Posteriormente se especializó en sastrería bespoke en la prestigiosa firma de Savile Row Maurice Sedwell. Es una de mejores amigos de Marga Martínez, fundadora de True Love, y una gran fuente de inspiración. En definitiva, la persona perfecta para inaugurar este blog.

¿Nos podrías explicar brevemente las diferencias entre rtw, mtm, y bespoke?

Desde mi punto de vista, las diferencias más importantes entre RTW, MTM y Bespoke son el tiempo empleado en confeccionar la prenda y la cantidad/calidad del trabajo a mano que conlleva cada una.
RTW parte de un tallaje standard y se confecciona en fábrica. Es un producto que se presenta completamente terminado y, solo en ocasiones, con posibilidad de realizar alteraciones para ajustarlo al individuo. El tiempo empleado en confeccionar un traje puede reducirse a una hora y con el coste más bajo.
En MTM, la diferencia es que se toman las medidas individuales del cliente, lo que implica que el encargado de la venta debe tomar más tiempo para finalizar el pedido y, por supuesto, requiere un cierto conocimiento y experiencia en anotar dichas medidas. Estas se envían a fábrica, donde se confeccionará el traje de la misma forma que RTW. El producto final normalmente se ajusta mejor al cliente y, en muchos casos existe la opción de personalizar ciertos detalles como el tipo de solapa, bolsillos o color del forro.

En la sastrería Bespoke, el proceso es más elaborado y el resultado final debería ser mucho más ajustado al cliente. No solo se toman medidas, sino que el sastre también toma notas de la fisionomía, por ejemplo, la postura, discrepancias entre la altura de los hombros/caderas, y otras particularidades físicas. A partir de aquí se crea un patrón individual, se corta la tela, y se monta el traje para una primera prueba. Después de esta primera prueba el traje se desmonta completamente y se corta acorde con los ajustes realizados. A partir de aquí se realizarán 2 o 3 pruebas más en las que partes del traje estarán terminadas pero todavía con la posibilidad de realizar ajustes. No solamente en este aspecto del proceso es evidente que el tiempo y trabajo realizado es mucho más extenso, sino que la confección se realiza a mano, con las subsecuentes ventajas. El tejido se trabaja y se moldea al cuerpo y se utilizan técnicas mediante las cuales se incrementa la durabilidad de la prenda. Con los cuidados apropiados, un traje Bespoke debería poder llevarse durante 20-30 años, o incluso pasar de generación en generación, por lo que se considera más como una inversión que como una compra de temporada. Los sastres más puristas opinan que un traje no es verdaderamente Bespoke a no ser que se hayan invertido al menos 150 horas de trabajo.

(sigue después de la foto)

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Teniendo en cuenta estas diferencias ¿Cuáles son para ti las principales ventajas de un traje Bespoke?

Estas serían algunas de las particularidades de la sastrería Bespoke, pero en mi opinión, y para los que este tipo de detalles no tengan mucha relevancia, lo más importante es cómo se siente la prenda al llevarla. El traje hoy en día se considera como un tipo de indumentaria formal, no particularmente cómoda y algo restrictiva en cuanto a movimiento. El traje Bespoke consigue adaptarse al cuerpo de forma que el confort es notable sin comprometer el corte o estilo.

Todo este proceso, hasta llegar al resultado final, supone también una inversión de tiempo, si tenemos en cuenta que el primer traje normalmente tarda alrededor de 3 meses en finalizarse. La relación entre el sastre y el cliente pasa de ser puramente profesional a personal. Es fundamental que el sastre conozca al cliente, su estilo de vida y tipo de trabajo para poder hacer las recomendaciones oportunas. Algo tan básico como la elección del tejido, que se lleva a cabo en la primera visita, muchas veces depende en gran medida de factores como el clima en el que el cliente pase la mayor parte del año. Por ejemplo, no se recomendaría el mismo tejido para un residente en los países nórdicos que para uno Mediterráneo, o alguien que viaje todo el tiempo.

¿Qué similitudes ves entre el bespoke y la alta joyería?

En este sentido, la Alta Joyería es un escenario similar. La relación entre el joyero y el cliente es fundamental para garantizar el éxito de cada pedido. Además, la utilización de materiales de primera calidad y la ejecución de cada técnica utilizada en el proceso es lo que caracteriza a ambas profesiones.
Hoy en día, el éxito de la sastrería Bespoke y la Alta joyería está basado fundamentalmente no sólo en la calidad sino también en la exclusividad. La oportunidad de desarrollar un estilo personal y único es lo que atrae a una clientela en busca de un producto que se adapte a sus necesidades personales y que sea irrepetible.
¿Qué joyas masculinas consideras esenciales?

Si tenemos en cuenta que en la actualidad disponemos de cierta libertad para expresarnos a través de la ropa, zapatos, joyas y demás, lo que nos distingue de la mayoría es el buen gusto, la individualidad y el estilo. En cuanto a joyería para hombre, me pondría todo y nada, dependiendo de la ocasión.